Experiencias Silleras

Balance de mi primer año de padre sillero

Hoy hace un año de la llegada de mi hijo al mundo. 365 días de nuevas experiencias y de momentos impagables.

Supongo que para todos los padres la llegada de su hijo es el mayor hito de sus vidas pero en el caso de los que nos movemos con silla, o al menos en el mío propio, es además un reto diario, una motivación por conseguir llegar un poco más allá, por ponerme metas y llegar a hacer cosas que antes no conseguía. Por supuesto que hay cosas que no puedo hacer (si no estuviera en silla habría otras que tampoco haría) pero hay otras muchas que sí puedo. Dedicarle tiempo a enseñarle a comer, jugar con él a lomos de mi silla, disfrutar de nuestras pequeñas escapadas contándole historias de los lugares que recorremos, historias que aún no entiende pero que llegará a vivir y devorar como hacemos su madre y yo en cada viaje que hacemos.

Conocer mundo y aprender a respetar.

Mi intención no es otra que intentar que mi hijo crezca sano, fuerte y sobre todo feliz. Nos queda mucho camino por recorrer pero el primer año de la que será su larga historia estoy convencido de que ha sido intenso y plagado de dulces momentos. Con él hemos estado en la playa, en la montaña, en la nieve, aprendiendo a nadar, recorriendo entornos naturales y ciudades emblemáticas e históricas… Como digo, un año intenso, preludio de lo que intentaremos que sea su vida, una vida viajera donde conocereá lugares,  encontrará amigos por el camino y aprenderá a vivir centrado en el RESPETO hacia todas las personas.

Muchos sois los que me estáis escribiendo diciendo que vais a ser padres en breve y me pedís consejos. Pocos os puedo dar, tan sólo deciros que aprovechéis todos y cada uno de los momentos, no os centréis en lo que NO PODÉIS hacer sino en todo lo que SÍ PODEIS vivir cada día con vuestros hijos. No vais a poder llevarlos en su carrito pero sí llevarlo con vosotros en una mochila portabebés, no podréis correr detrás de ellos cuando den sus primeros pasos pero sí darles un paseo encima de vuestras piernas y disfrutar viendo su cara de admiración. Mirar el lado bueno de la vida es una de mis máximas y desde hace un año tengo un GRANDÍSIMO MOTIVO para hacerlo con más ahínco.

Isidro Martín 10/07/15 16:00

Mis felicitaciones por estos 365 días, descubriendo y felicitaciones por compartir.
Le educación y el, respeto a los demas se aprende, está claro, pero con unos profesores como vosotros, sera un alumno de matrícula.
Un abrazo.

    Kity 10/07/15 22:41

    Gracias mil Isidro por la parte que nos toca. Seguro que nos equivocaremos una y mil veces pero desde luego, sino sale bien, no será por no haberlo intentado.
    Un abrazo rodante amigo:-)

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