Experiencias Silleras

POR LA SEGURIDAD VIAL, STOP ACCIDENTES

Buenos días, me llamo Pablo Martinez, tengo 33 años y hace 6 que voy en silla de ruedas. Así es como empiezan mis charlas los sábados por la mañana. Casi todos los sábados voy a una autoescuela RACC a dar una charla a gente que ha perdido los puntos, charlas organizadas por la Asociación Stop AccidentesNo voy ahí a decir a la gente lo que tiene o lo que no tiene que hacer, sólo me piden que cuente mi historia. Así que después de una breve introducción de quien soy y de lo que hago, explico mi accidente, mi paso por el hospital y por el Institut Guttman para la recuperación.

Todos hemos hecho tonterías al volante que nos pueden afectar a nosotros o a otras personas que hay en la carretera. Siempre piensas que una cosa así nunca te puede pasar a ti, pero de repente en un segundo todo cambia y una mala decisión va a marcar el resto de tu vida o la de alguien.

A medida que voy hablando y voy explicando mi situación actual, mi vida cotidiana, veo como las caras van cambiando, gente que llora o gente que me está escuchando tan atentamente que no puedo hacer otra cosa que seguir hablando. Mi objetivo no es dar pena ni que sientan compasión, en ningún momento de estos últimos 6 años he querido dar pena a nadie ni tener las cosas más fáciles por ir en silla de ruedas. Soy totalmente autónomo,, no necesito ayuda de nadie, hago deporte, trabajo, viajo, salgo con mis amigos, muchas veces doy gracias ya que, pese a mi accidente mi situación podría ser mucho peor, por eso, no estoy triste por como estoy, sino que doy gracias por no estar peor, o mucho peor, no estar.

A la gente que ha perdido los puntos y me escuchan los sábados sólo quiero explicarles lo duro que ha sido para mi habituarme a no sentir las piernas, a ver a las personas desde un ángulo más bajo, acostumbrarme a no sentir las caricias sino son en los brazos. A un vida nueva con una silla de ruedas debajo de mi culo superando obstáculos diarios. Acostumbrarme a todo esto después de una mala decisión. Me gusta salir de ahí pensando que he calado un poco a ese grupo de personas y que cuando estén en el coche se acordarán de ese chico en silla de ruedas que vino a explicarles su vida un sábado cualquiera y actúen de una manera diferente.

Cuando acaba la charla, la profesora de la autoescuela les pide que piensen un compromiso que toman conmigo y que me lo digan, no creo que esas personas tengan que comprometerse conmigo a nada, sino con ellas mismas, con sus hijos, con sus mujeres, con sus padres, yo no soy nadie para ellos, sólo soy la cruda realidad de lo que puede pasar después de una mala decisión.

Escrito por Pablo. Podéis seguir todas sus rodadas en su interesantísimo blog http://wheeltravels.org/

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