Día de nieve en Grand Valira

Hace unas semanas estuvimos disfrutando de un fantástico premio que ganamos en un concurso de facebook en el que gracias a Travel-Xperience, una agencia especializada en la organización de viajes y actividades para personas con discapacidad, pudimos vivr todo un finde de aventura y relax  en Andorra.

No era la primera vez que visitábamos el pequeño país vecino pero sí la primera que lo hacíamos en invierno y fue una experiencia que volveremos a repetir, seguro.


El viaje estaba organizado, desde el alojamiento, completamente accesible, a las actividades y rutas  gracias al programa que desde Travel-Xperience había preparado con mucho esmero para nosotros. La verdad es que es una gozada no tener que preocuparse por nada y tener todo a pedir de boca. Es la primera vez desde que voy en silla de ruedas que no tengo que organizar un viaje con meses de antelación preocupándome por si el hotel estará adaptado o  si los sitios que voy a visitar son accesibles.

EL HOTEL.

Nos alojamos en el hotel Acta Art Andorra, ubicado en pleno centro de Andorra La Vieja lo que nos permitía salir por la ciudad sin necesidad de tocar el coche para nada. El hotel era completamente accesible y la habitación adaptada era increiblemente grande. Disponía de dos baños, uno de ellos con bañera de hidromasaje y ducha con chorros. El otro baño era completamente accesible, con ducha a cota cero equipada con asiento abatible y barras, inodoro con barras de apoyo y alza portátil, lavabo suspendido y amplia movilidad que me permitía hacer transferencias y giros sin problemas.
La zona de dormitorio era inmensa con una cama en la que te podías perder….


Pero lo mejor no era la accesibilidad del hotel sino sus desayunos. Había absolutamente de todo lo que os podáis imaginar. Fruta fresca muiy variada, una selección con todo tipo de quesos y embutidos, una sección de comida caliente y ahumados, un chef que hacía showcooking en directo para cocinar en el acto huevos, tortillas, bacon o lo que más te apeteciera. Caso a parte la sección de repostería con todo tipo de bollería recién hecha, zumos frescos hechos en el momento, cava para los más sibaritas, cerales y yougures de todos los sabores para los más sanos… Vamos, un auténtico placer para los sentidos.

GRAND VALIRA
Uno de los días lo dedicamos a disfrutar de la nieve en un lugar único, la Estación de Esquí de Grand Valira. Estuvimos acompañados en todo momento de Martín, nuestro monitor por un día, un auténtico profesional del esquí adaptado que trabaja como monitor en la Escuela de Esquí Soldeu y que está luchando muy en serio por mejorar la accesibilidad de la estación, formar a un gran equipo de monitores y hacer de Grand Valira un referente del esquí adaptado.

Esquí adaptado.

La estación ofrece una variada oferta de actividades accesibles para disfrutar de la nieve. Por supuesto, la fundamental es el esquí adaptado. Hay posibilidad de contratar cursos de iniciación, de perfeccionamiento y para los esquiadores avanzados, está la posibilidad de hacerlo por libre.  Si se contrata un curso, la escuela dispone de material, sillas de esquí de diferentes modelos.

En mi caso, como no se esquiar me dejé llevar por Martín, disfrutando de la velocidad bajando las pistas entre los miles de esquiadores que estaban aprovechando una magnífica y soleada mañana de invierno.

Motos de nieve.

Los más intrépidos y sobre todo las personas sin problemas de equilibrio pueden disfrutar también de paseos en moto de nieve ya que se manejan con las manos. En mi caso yo no las utilicé porque por mi lesión mis equilibrios son muy limitados y el hecho de no ir sujeto me limita bastante. Izaskun y los amigos que nos acompañaban sí que las probaron y disfrutaron como los niños.

Mushing

Otra de las actividades que probamos y que os recomiendo al 100% es el Mushing o paseo en trineo de nieve tirado por perros. Son unos trineos en los que las personas con discapacidad vamos tumbados y muy arropados. Tanto los trineos como el propio personal están preparados para atender a personas con necesidades especiales, saben cómo cogernos para colocarnos en el trineo sin necesidad de decirles nada. Las personas sin discapacidad física pueden dirigir ellos mismos sus trineos. En este caso irán de pie dirigiendo a su manada. El viaje es corto, poco más de 15-20 minutos pero es una experiencia que al menos una vez en la vida merece la pena vivir.

Accesibilidad de la estación.

En general Grand Valira es una estación bastante accesible. Desde el parking, que tiene plazas reservadas para PMR, se accede a al telecabina a través de ascensores. El telecabina tiene un pequeño escalón pero el personal lo para y nos ayuda a entrar y a salir para no tener problemas. Aquí entramos con nuestra propia silla de ruedas y una vez arriba tranferimos a la silla de esquí.

El telesilla también es accesible. A mí me dio mucha impresión, era la primera vez que lo probaba pero luego te das cuenta de que es completamente seguro.

A lo largo de la estación hay varios restaurantes y bares. La mayoría de ellos son accesibles mediante rampas y en el interior no hay problemas de movilidad. Mención a parte se merecen las terrazas con sesiones DJ en directo. Alucinante el gustito que da reponer fuerzas al sol con una cervecita y  un ambientazo increíble.

También hay una gran cantidad de aseos con cabinas accesibles. En este aspecto, algunos baños la movilidad es limitada o el equipamiento no termina de estar completo del todo pero sí que hay algún baño que es completamente útil.

Si sois de los que os gusta la nieve y queréis vivir nuevas emociones Grand Valira es lo que estábais buscando, una estación llena de vida con una oferta de lo más variada para todos los gustos.

Escrito por Kity.

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