ECOPARQUE DE TRASMIERA EN SILLA DE RUEDAS

A unos 20 minutos de Santander dirección Bilbao, se encuentra el Ecoparque de Trasmiera, un museo a cielo abierto y al borde del mar, en el municipio de Arnuero, formado por cuatro pueblos, Castillo Siete Villas, Isla, Soano y Arnuero.


En él se puede disfrutar y aprender la historia, las costumbres, la cultura y el paisaje de esta tierra de mareas.

Después de una gran comida (por lo bueno que estaba todo), en el restaurante accesible La Bicicleta de Solares, lo ideal era mover un poco la silla para bajar la comida y conocer este lugar del que tan bien nos habían hablado.

Nos esperaba Marco, todo un crack como guía, para enseñarnos parte de los recursos principales del parque.

El inicio espectacular y sorprendente, la visita al Molino de Mareas de Santa Olaja, un antiguo molino al pie de una ría, que utilizaba el agua de las mareas como fuerza para moler el trigo, el maíz, o los cereales de la época. Restaurado para uso turístico, todavía se puede ver como es su funcionamiento y cómo vivían los molineros en aquella época.

El acceso al molino es un poco irregular y en algún tramo muy estrecho, por lo que se necesita ayuda de tercera persona.

Después de la explicación de Marco, en su papel de molinero (que por cierto, lo hace muy bien), nos acompañó a ver el Observatorio del Arte Trasmerano, en Arnuero.

Es un Centro de Interpretación donde nos cuentan cómo los artesanos trasmeranos se convirtieron en un referente de la arquitectura de la edad Moderna de la historia Española, ya que llegaron a existir pueblos enteros dedicados a la cantería, escultura, campanería y arquitectura, dejando su impronta en gran cantidad de iglesias, puentes, retablos, campanas, etc. Una historia curiosa, que nos sorprende sobre todo por la gran cantidad de sitios a los que han llegado los trastameranos. En la visita nos acompañó María, encargada del centro, que nos explicó en detalle y de manera muy amena todos los entresijos del centro y de los artistas de la época.

En el centro existe baño adaptado y el edificio es accesible para personas con problemas de movilidad reducida.

Y para acabar la tarde, que no con el parque, ya que hay mucho más que ver, estuvimos viendo la Iglesia de la Asunción, al lado del centro de interpretación. Una pequeña pero muy coqueta iglesia, que es una gran representación de las artes y oficios que allí se realizaban. El acceso a la iglesia se puede realizar sin ningún tipo de problema en silla de ruedas.

También se pueden realizar diversos senderos accesibles por el municipio de Arnuero y las marismas de la zona de mareas, pero en esta ocasión no nos dio tiempo a verlos, por lo que con mucho gusto, tendremos que volver otro día para visitar el resto del ecoparque, senderos, playas, cascos históricos, etc.

Es que me voy con los dientes muy, pero que muy laaaargos. Ya estoy pensando a ver cuando vuelvo . El lugar es precioso y tiene muchísimo que ver y saborear.

Escrito por Kity.

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