ERFURT Y WEIMAR EN SILLA DE RUEDAS

Últimos días de nuestro viaje, ¡¡¡Que corto se me ha hecho!!!

Con buena compañía y buenos anfitriones se disfruta de cualquier viaje, más aún cuando el viaje merece la pena.

Hablando de la compañía, no nos conocíamos ninguno al principio, pero con lo bien que hemos conectado, hasta nos estamos pensando en hacer mas viajes juntos otra vez.

Qué importante es salir y viajar para hacer nuevos amigos, conocer gente y descubrir nuevas culturas y lugares…..


Después de esta parrafada, vamos al grano, a lo que interesa, jajajaja.

Erfurt es la capital de Thuringia, provincia de Alemania, situada en el centro del país y perteneciente a la antigua RDA. ES una ciudad de unos 200.000 habitantes, muy bonita y muy bien restaurada, ya que después de la 2ª Guerra Mundial fue derruida por las bombas, como la mayoría de ciudades alemanas.

El centro es muy bonito y las calles bastante llanas, aunque como todo el suelo es adoquinado, resulta en ocasiones incómodo para la silla de ruedas.

No hay que perderse la Catedral de St. Mary’s (accesible, aunque se necesita ayuda de tercera persona para superar la rampa de acceso); la reconstruida Vieja Sinagoga, la más antigua de Europa central; el puente de los comerciantes, Krämerbrücke, con más de 120 metros de longitud y con casas habitadas sobre él todavía hoy en día; el Augustinian Monastery, donde residió Martín Lutero, padre de las iglesias protestantes e iniciador de la reforma religiosa en Alemania; y para terminar el Egapark, uno de los jardines más grandes de Alemania, que dependiendo de la época del año que lo visites, lo encontraras lleno de distintos tipos de flores.

Todos estos lugares son accesibles en silla de ruedas y disponen de baño adaptado.

Para moverse por Erfurt, lo puedes hacer rodando con tu silla (el centro no es demasiado grande) o en tranvía que recorre toda la ciudad.

Si lo haces rodando, descubrirás plazas con mucho encanto, donde tomarte un trozo de tarta de ciruelas ácidas y un cafecito, calles y pequeños rincones que merece la pena visitar.

Y después de este día tan ajetreado, que mejor que una buena ducha y una buena cama, como las del hotel Pullman Erfurt am Dom, perfectamente adaptado para personas con discapacidad y muy bien ubicado en el centro, justo detrás de la catedral.

A la mañana siguiente visitamos Weimar, ciudad muy próxima a Erfurt (25 km. aprox.), centro cultural e intelectual de Alemania. Por allí pasaron Lutero, Goethe, Shiller, Bach, Wagner y Lizt, entre otros, como más representativos de los grandes intelectos germanos.

Se respira cultura en toda la ciudad, la visita guiada es muy interesante, ya que se recorren todos los edificios donde vivieron los grandes, la universidad, donde nació el Bauhaus, estilo de arquitectura y diseño modernista, movimiento que causo tendencia en toda Europa, el parque en el rio Ilm y la impresionante biblioteca de la Duquesa Ana Amalia, con más de 300 años y que se sigue conservando como el primer día.

Agotados del viaje, volvimos al hotel, donde recuperamos fuerzas para la feria de turismo GTM 2015, donde hicimos nuevos contactos para seguir promoviendo el turismo accesible y descubrir nuevos destinos turísticos accesibles para todos.

La vuelta la hicimos en tren hasta Frankfurt (con servicio de asistencia para subir al tren, espacio reservado para PMRs y baño adaptado) y de allí directos a España, nuestro hogar, donde nos esperaba el pequeño Fran.

¡Que duro tantos días sin verlos!, pero ¡Que alegría de volver a verlo!

Escrito por Kity

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