SANTANDER CON SILLA DE RUEDAS

Paseando por el Sardinero

Empezamos nuestro recorrido en la Plaza Italia, a la altura del Casino y Gran Hotel el Sardinero, hay varios aparcamientos reservados en esa zona. Es un paseo tranquilo con unas vistas relajantes hacia el mar, el trayecto es accesible, podemos ir por el paseo exterior, el carril/bici, vamos por encima de la playa y del mar. Si queremos más adelante tenemos la posibilidad de coger el paseo interior paralelo a las playas que finaliza en el Hotel Chiqui. Gran parte del recorrido es llano, aunque nos encontramos con un par de pendientes no demasiado complicadas.

El Sardinero se puso de moda a principios del s.XX como zona de veraneo de la burguesía castellana y madrileña, de ahí los palacetes, hoteles, casino y edificios residenciales que se observan desde el paseo.

Actualmente es la zona de ocio de Santander y donde se ubican  las grandes infraestructuras culturales y deportivas: Palacio de Congresos, Campos de Sport del Sardinero y el Palacio de Deportes.

Podemos ver las playas del Sardinero (playas accesibles), la playa del camello y la playa de los bikinis.

Palacio de la Magdalena

Llegamos a la Penisula de la Magdalena, donde se ubica el Palacio, que fue construido a principios de s.XX  como residencia de verano para albergar a la familia real española.

 

El acceso al Palacio tiene una gran pendiente, con mi Batec eléctrico no tuve ninguna dificultad en superarlo. El interior del Palacio es completamente accesible, en la planta baja disponen de baños adaptados, en las plantas superiores podemos observar los diferentes salones, mobiliarios, vestuarios y cuadros “reales”.


Dispone de unas instalaciones exteriores inmejorables; grandes paseos y jardines desde donde se divisa la Bahía de Santander, y que se utiliza de descanso, esparcimiento y disfrute para todos.

Museo Marítimo del Cantábrico

De aquí, continuamos hacia el Museo Marítimo del Cantábrico que nos ofrece unas variadas propuestas museográficas, dedicadas a la mar y a los hombres, estrecha relación que se tenido siempre en el Cantábrico. En él podemos ver también una gran muestra de la vida marina del Cantábrico en su Acuario.


El museo es completamente accesible y dispone de aseo adaptado en su interior.

Después de un paseo tan intenso, acabamos comiendo en el restaurante del Museo Marítimo, con unas excelentes vistas a la Bahía y un buen menú, muy bien preparado, donde pudimos degustar entre otras cosas un buen cocido montañés.

Playa de los peligros.

Junto al Museo Marítimo podemos disfrutar también de la playa de Los Peligros, que dispone de acceso adaptado para personas de movilidad reducida, zona de descanso y baño adaptado, para que todos podamos disfrutar de este maravilloso entorno, sus playas y sus aguas.



Sillalari

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