UN PASEO POR ZARAGOZA EN SILLA DE RUEDAS

La ilusión de mi mujer era pasar al “heredero” por el Pilar, así que aprovechando que unos amigos de Zaragoza estaban libres el fin de semana, nos fuimos a ello.

Llegamos a la plaza del Pilar a media mañana y ya nos estaban esperando allí, Silvia y sus hijas. En cuando las vio nuestro hijo, echó a correr y ya no había quien lo parase. Entre conversaciones y bienvenidas, Fran descubrió las palomas (pobrecillas….) y se entretuvo todo lo del mundo en perseguirlas por toda la plaza.


Como para pasar los hijos por el Pilar hay que cumplir unos horarios y hasta la tarde no se podía, decidimos dar un paseo por todos los edificios históricos de la zona (El Torreón de la Zuda, la plaza de la Seo, la Catedral del Salvador, la plaza de San Bruno con su mercadillo, etc..) y visitar el museo del teatro romano de Caesaraugusta, que nos habían hablado muy bien de él.

El paseo era completamente accesible y llegamos al museo en un periquete. Mira que habíamos estado veces en Zaragoza y no lo habíamos visto, pero nos quedamos impresionados, ya que no solo es una zona museística con reproducciones de lo que fue en su día el teatro, sino que además tienes acceso mediante rampas y pasarelas a las ruinas del mismo, pudiéndote hacer una idea más real de las dimensiones y de la importancia de este teatro. Los hijos gozaron muchísimo, ya que el lugar era muy amplio y permitía su esparcimiento.

El museo es completamente accesible y dispone de baño adaptado, con lo que nos vino de perlas, ya que posteriormente tomamos un vermut en uno de los bares de la zona, haciendo tiempo para que llegara Jesús, nuestro amigo que por casualidades de la vida, trabajaba esa mañana.

Con la templanza que da estar de dominguero y una vez que estábamos todos juntos, decidimos ir a picar algo para comer. Nos dejamos llevar y lo hicimos de maravilla, ya que nuestros cicerones nos llevaron a Puerta Cinegia, un centro comercial en pleno centro de Zaragoza ahora reconvertido en zona de restauración. Cogimos una mesa de milagro y comimos de picoteo, a elegir entre todo lo que nos ofrecían los distintos restaurantes.

Callejeando volvimos a la Plaza del Pilar a recoger el coche, para acercarnos al Palacio de la Aljafería, palacio fortificado construido en la segunda mitad del siglo XI por Al-Muqtadir y declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2001.

El edificio que ha sido palacio taifal, residencia de reyes, fortaleza militar, prisión y que hoy en día acoge las Cortes de Aragón, es completamente accesible, dispone de baño adaptado y en él se pueden ver restos de la arquitectura mudéjar. Actualmente se ha quedado integrado en la ciudad de Zaragoza y es un monumento que no te puedes perder.

Sin darnos cuenta, nos echaron del palacio porque cerraban, se nos había pasado el tiempo en un plis plas. Cuando algo te gusta y estas en buena compañía, que rápido se pasa el tiempo :) :) :) .

Y para despedir el día perfecto, una cañita con amigos en el parque del agua de Zaragoza, en la antigua Expo. Una zona con juegos infantiles, donde los hijos podían jugar a sus anchas y nosotros podíamos relajarnos despidiendo el día picando un poco.

No siempre hay que hacer grandes viajes, las pequeñas excursiones son tanto o más gratificantes y las tenemos a pocos minutos de nuestra casa.

Escrito por Kity.

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