Apenas 15 min en coche del centro de Donostia-San Sebastián, en la localidad Guipuzcoana de Hernani, está situado el museo Chillida-Leku del mundialmente conocido escultor vasco Eduardo Chillida.

Es un museo es muy muy especial, la gran mayoría de obras se pueden ver al aire libre y son de un gran volumen. Como pude leer antes de visitar el museo, Chillida soñaba con poder tener algún día sus obras descansando en un bosque y las personas pudieran interactuar con ellas, ¡la verdad, qué lo logro!

Vista panorámica del exterior del museo
Vista panorámica del exterior del museo

La entrada al museo tiene un coste de 12 Euros y una tarifa reducida de 6 Euros para personas de movilidad reducida

QUÉ VER

Como os comentaba en la info de este Post, el museo en su gran mayoría son obras que están al aire libre , el museo Chillida-leku tiene como dos zonas para visitar, por una lado todas las obras del exterior perdidas por diferentes zonas del “bosque” y por otro lado está el Caserío Zabalaga que muestras las obras de menor volumen del escultor, dentro del caserío existe una zona reservada para la exposiciones itinerantes en una planta elevada.

Zona Exterior Bosque: La verdad que su amplitud hace que visitar las obras sea una experiencia única , mientras vas por sus caminos las obras de arte parece que te están llamando para que te acerques a ellas y poder explicarte lo que Chillida quería transmitir, en la gran mayoría de las obras existe un código QR que podréis escanear con el móvil para tener una explicación de la obra.

Caserío Zabalaga: Es un edificio que no te deja indiferente, gran parte del Caserío esta vacío sin paredes interiores y se ve a la perfección la estructura que sustenta a ese gran volumen, en este Caserío quieres entender la “obsesión” que tenía Chillida por el vaciado de las piezas y el juego espacio/luz. Dentro del caserío existe diferentes esculturas a un tamaño ya más pequeño pero no por ello menos interesantes que las que se pueden ver en el exterior.

ACCESIBILIDAD

Es un museo que es perfectamente accesible para andar por su “bosque” y como no visitar el Caserío Zabalaga. El museo lo podríamos dividir en dos zonas:

La zona baja donde esta el Parking con ( 3 plazas para PMR) , los baños, la cafetería, la tienda y cómo no la entrada al museo.

La zona alta es donde está el Caserío Zabalaga.

El “bosque” está rodeado por diferentes caminos, senderos. Los principales son caminos asfaltado y para andar con una silla son perfectos, luego existen senderos de piedra, gravilla y de hierba que se pude pisar para llegar a la obras y estos ya no son tan accesibles, lo ideal para llegar a las obras es llevar alguna ayuda tipo handbike eléctrica o rueda delantera que nos eleve para ir más cómodos.

Sendero de grava.

En la zona baja justo al lado de la entrada están los baños y entre ellos hay uno reservado para personas con movilidad reducida que está perfectamente equipado.

Inodoro con barras de apoyo a ambos lados.

El Caserío Zabalaga es perfectamente accesible tanto su parte baja como la zona elevada ya que existe un ascensor que te permite subir.

Itinerario accesible en el exterior de la casona.

Interior de la casona, una puerta identificada con el símbolo SIA

Post escrito por Iñaki Otauza.

Puedes seguir sus rodadas en su blog https://fly-urrun.com/

 

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