FIN DE SEMANA EN BARCELONA. MAYO 2015

Barcelona es una ciudad que nos encanta y que conocemos bien. Hemos estado aquí muchas veces. Es por eso que cuando venimos, afortunadamente, no tenemos urgencia ni necesidad de ir a ningún sitio ni visitar ningún monumento en concreto. Nos dejamos llevar por las ganas. Es eso lo que os voy a contar aquí, por dónde nos llevaron las ganas este fin de semana de primavera, mi primera visita a Barcelona en silla.

De nuevo fui con la batec electric para aprovechar al máximo.

Barcelona es una ciudad llana, peatonal en casi todo el centro, que es la parte que más recorremos los turistas. Las aceras están rebajadas, algunas con demasiada pendiente, pero la verdad que es bastante cómoda de pasear en silla. Las entradas a bares, restaurantes y comercios no siempre están adaptadas, pero no suelen ser difíciles de salvar. Los barceloneses son gente muy dispuesta a echarte una mano si lo necesitas. Los mercados tienen rampas y puertas automáticas, ¡el paraíso de lxs sillerxs!

Nos fuimos en AVE, y como teníamos el hotel cerca de las Ramblas, utilizamos el billete combinado de AVE-Cercanías hasta Pza. Catalunya. Ascensor de salida, tren adaptado.. todo fantástico hasta que cuando quisimos hacer lo mismo a la vuelta, tuvimos que esperar media hora porque los trenes con vagón adaptado pasan cada cierto tiempo y hay que llamar antes para saber a qué hora es si no quieres eternizarte esperando un vagón sin escalones. Cuidado con eso.

Ya en Las Ramblas, totalmente aptas para el paseo en silla, nos acercamos a comer al Mercado de la Boquería. Merece la pena visitarlo y tomarse algo en alguno de sus puestos, como en el Pinotxo, en una de las mesas (altas) que tienen para ello.

El Barrio Gótico es peatonal, fácil de pasear en silla y precioso perderse por sus callejuelas. Si queréis visitar la Catedral, necesitáis un bípedo que entre a pedir que os abran la puerta lateral. En nuestro caso hubo que ir dos veces, pero una vez dentro se te olvida el esfuerzo..

También en el Gótico hay varias calles para ir de compras, como Portaferrisa y adyacentes. Es una zona comercial muy cómoda, aunque normalmente muy llena de gente..

Del Barrio Gótico se llega paseando al Born. Aquí tenemos varios puntos que nos encantan. Aparte de los bares donde tapear de la calle Montcada y alrededores, en la Praça de Sta María del Mar está la Iglesia de Sta María del Mar. Tiene una entrada accesible por el lateral. En ésta también necesitamos un bípedo que nos solicite que nos la abran, si intentamos visitarla de 13:00 a 17:00, que es horario de visita turística y cobran 5eur la entrada (los usuarios de silla entran gratis). Fuera de ese horario la puerta lateral, con rampa, está abierta. A mí esta iglesia me gusta mucho más que la catedral, su luz, su piedra… ¡ya me contaréis!

En el Born tenemos también el Mercat del Born. Un mercado remodelado, convertido en salas de teatro y de exposiciones. Tiene también una cafetería y una librería con mucho encanto. Aquí la entrada accesible está en la librería y de ésta se puede pasar a la cafetería.

Otro mercado de este barrio es el Mercat de Sta Caterina. Un mercado tradicional con puestos variopintos, donde podemos encontrar hasta huevos de avestruz. ¡Y es totalmente accesible!

Como podéis ver, lo de visitar mercados es uno de nuestros vicios, tanto desde el punto de vista de la arquitectura como la disposición de los puestos y, sobre todo, la mercancía expuesta. Es un placer para unos cuantos sentidos..

El Born es un barrio precioso de pasear, lleno de tiendas con encanto, bohemio, diferente. También está en el Born el Palau de la Música Catalana, un edificio modernista impresionante. No sé cómo será de accesible, esta vez sólo lo vimos durante un paseo, desde fuera, aunque la verdad que sólo eso merece la pena.

Muy cerca está el Parque de la Ciudadela, otro buen paseo si se tiene tiempo.

La antigua plaza de toros la han reconvertido en centro comercial, Las Arenas. Por dentro es un centro comercial normal, con las tiendas que encontramos en casi todos. Pero, en la parte de arriba hay restaurantes, algunos de ellos con una vista fantástica al Montjuic. Se sube con un ascensor situado en la parte exterior del centro. Los visitantes en silla y su acompañante suben gratis. Los demás pagan 1eur que luego les descuentan en consumiciones.

La subida al Montjuic es posible en silla por la carretera, pero es bastante dura si no se dispone de ayuda eléctrica. Una vez arriba se puede visitar el estadio olímpico y el Palau Sant Jordi. Durante las olimpiadas aquello fue un hervidero de gente y estuvo lleno de vida. Ahora está vacío si no hay espectáculo y no hay grandes vistas de Barcelona desde aquí (al menos a la altura de la silla). Yo no lo conocía y subimos por dar un paseo, pero vaya, no me emocionó, no.

Otro barrio con mucho mucho encanto y no tan turístico: el Raval. Es un barrio más canalla y para nosotrxs sillerxs, peor adaptado, pero aún así bastante cómodo. Por aquí están el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (MACBA), la Rambla del Raval y sus terracitas, la Avda del Paralelo…

También estuvimos dando una vuelta por el paseo marítimo. Desde la Barceloneta hacia la Avda del Litoral. Hay chiringuitos a pie de playa y baños adaptados. Si hay mucha gente habrá que tener algo de paciencia, pero tomarse algo en la playa es siempre un gustazo, sobre todo para los que vivimos en el interior. Nosotros comimos en el Xiringuito Escribá, los camareros amabilísimos y la paella buenísima, eso sí, hay que reservar con tiempo o como digo, esperar mientras sigues el paseo o tomas una cerveza, lo que no es mala alternativa.

Por aquí encontré un detalle que no he visto en ningún otro sitio, un carril sillero en medio del empedrado, que se agradece infinito. Por supuesto también lo utilizan los patinadores y ciclistas, pero si aparece una silla, tiene prioridad (al menos en mi experiencia). ¡me encanta!!

El Paseo de Gracia es la gran avenida arbolada donde están todas las tiendas de lujo, además de la Pedrera (Casa Milá), la Casa Batlló.. es muy cómoda y agradable de pasear.

No sé cómo estarán adaptados el Parque Güell y la Sagrada Familia para lxs sillerxs, esta vez ni nos acercamos. Siempre hay que dejarse algo para la próxima visita, ¿no?

Como he dicho (seguramente varias veces), Barcelona es una ciudad muy cómoda para visitar con silla, llena de rincones con encanto y pasearla es una gozada para los sentidos. Yo espero volver pronto, y os animo a todxs a acercaros y disfrutarla en cuanto podáis.

Escrito por: Cristina López

Puedes seguir sus rodadas en www.tirandodelcarro.wordpress.com

carlos 02/07/17 10:31

en que hotel te quedaste. estaba adaptado. lo recomiendas

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