SIENA, EN LA TOSCANA CON MI SILLA DE RUEDAS

Después de la estancia en Florencia, salimos dirección a Siena, ciudad medieval, cuyo casco histórico fue declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO en 1995, y a unos 75 km de distancia.

El paisaje de salida de Florencia es precioso, no haces más que ver la típica estampa de una casa de campo, en una colina y con árboles (principalmente cipreses) en la entrada.

Simplemente encantador…..


Llegamos a Siena y dimos un paseo para visitar la ciudad. Empezamos en la Basílica Cateriniana San Doménico, con una rampa lateral que la hacía accesible en silla de ruedas.

Tras esta breve visita, recorrimos las calles más céntricas de la ciudad, pobladas de turistas.

El suelo era enlosado, a veces generaba problemas a la silla, pero la mayor parte del recorrido se podía hacer con mucho cuidado.

Visitamos la medieval “Piazza del Campo”, donde se hacen dos veces al año, las carreras de caballos del Palio, tan famosas y que tanta gente atraen. Para bajar hasta la plaza se necesita ayuda de tercera persona, ya que la calle tiene muchas pendientes. Yo, con la ayuda de Izaskun y del inestimable Johannes, pude hacerlo sin ningún problema.

En la plaza puedes tomarte un cafecito o una cañita en cualquiera de los bares que existen. Si hace buen tiempo merece la pena :) :):)

Después de este inicio de día tan fabuloso, fuimos a comer al Consorcio Agrario de Siena, un lugar con una tienda de productos locales, producidos en la zona por los socios del consorcio. Degustamos una variedad de embutidos de la zona y un plato típico, parecido a un cocido montañés. ¡La verdad es que aquí se come de maravilla! uuunnmmmm …..

Tras reponer fuerzas, visitamos la catedral, superbonita, de rayas horizontales blancas y negras, y un interior espectacular. Al lado de la catedral, el Museo Cívico de Santa María de la Scala, antiguo convento, cárcel y hospicio, completamente restaurado y accesible, que merece la pena visitar.

Después de un paseo y cafecito, visitamos una de las Contradas (17, una por cada barrio de Siena) que participan en la carrera de caballos, “La Jirafa”, todo un privilegio ya que no suelen admitir muchas visitas, aunque es un poco complicado llegar con la silla si no tienes ayuda, ya que hay mucha pendiente en las calles de acceso.

Acabándose la tarde, fuimos al Hotel Executive Siena a tomar posesión de la habitación adaptada, ya que fue lo único que hicimos, porque seguido estábamos cenando en el Restaurante accesible Gallo Nero, en el centro de Siena. Situado en un antiguo edificio restaurado, con un ambiente medieval, muy bonito y de moda allí.

Con tan intenso día, agotadoooooorrrr…, volvimos al hotel a descansar.

El hotel está situado a las afueras de la ciudad, con 4 habitaciones adaptadas para personas con discapacidad.

Y ahora…… a otra ciudad??????

¡¡¡¡¡¡NO!!!!!!

A LA PLAYA!!!!!!!

Siempre que hablamos de La Toscana, pensamos en ciudades (Florencia, Pisa, Siena, etc.), pero también tiene playa, y muy chula por cierto.

Visitamos Follonica, a una hora y media de Siena en coche. Se trata de un pequeño pueblo del Mediterráneo con unas playas de arena fina como las nuestras. Un buen sitio para playear…

Recordad que en Italia las playas funcionan distinto que en España, allí la gestión es privada y para usarlas con toalla, tumbona y sombrilla tienes que pagar. Esto te da derecho a baños y vestuarios. Te puedes bañar en ellas sin pagar, pero no puedes poner tu toalla, ni nada que ocupe un espacio. También tienen sillas anfibias, rampas y personas de asistencia.

Nosotros nos alojamos en Village Mare Si Follonica, una villa con bungalows (varios adaptados), restaurante accesible, piscina adaptada y muy cerca de la playa, ¡¡¡TODO UN LUJO!!!.

Muy cerca de aquí visitamos una bodega accesible, Bodegas Petra, de la Maremma Toscana. Los vinos están ricos, la bodega es bonita, con una gran huella arquitectónica y se puede comer en ella un menú degustación. El precio de esta visita con comida es aproximadamente 100€ por persona, aunque también se puede hacer solo una visita con cata, que sale más económico (30€ más o menos).

Si en tu estancia necesitas alguna ayuda técnica (silla de ducha, scooter, silla de ruedas, etc.), te las pueden facilitar allí mismo, contactáis con www.accessibletourism.it y os lo gestionan directamente.

Y para acabar un día perfecto, lleno de experiencias, fuimos a cenar a Enogastronomi, Restaurante IL Beccofino, el típico lugar que siempre estamos deseando que nos recomienden.

Una tienda con degustación pequeñita (4 mesas) con cocina casera, para comer allí o para llevar (toda buenísima), con el propietario encantador y auténtico de allí. El lugar perfecto para el colofón de unos días de película.

Aaaahhhh, por cierto, este sitio era tan perfecto que hasta tenía baño adaptado (un baño para todo el mundo, no cabían más ni eran necesarios; a ver si aprendemos en otros lugares, UN GRAN EJEMPLO).

Después de dormir en Village Mare Si, volvimos a Florencia para coger el avión de vuelta a España.

Tras 4 días sensacionales, nos teníamos que despedir de una grupo de amigos y compañeros de viaje excepcional, “Súper luna’s Moon party”, que le llamaba Juanito (Johannes), con los cuales seguimos en contacto y nos vemos en ferias y destinos accesibles internacionales que quieren promocionarse.

Escrito por Kity

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