Venía de Tallinn y acostumbrada a los inmensos esfuerzos que a veces requiere volar como usuaria de silla de ruedas, hubiese querido entrar a Varsovia por tierra y no en avión. Sin embargo, pese a los intentos de dar con el transporte adecuado para mi silla, no lo logré. Si bien son sólo 995km los que separan una ciudad de la otra, la única manera de hacer este recorrido por tierra con mi silla eléctrica era con una cantidad excesiva de combinaciones de trenes que no me redituaban en precio y mucho menos en tiempo.
Por suerte existe en España una agencia de viajes especializada en turismo accesible que se llama Travel Xperience (https://www.travel-xperience.com/) y cuenta con un equipo de personas que trabajan con absoluta responsabilidad y amabilidad. Durante semanas enteras estuve en contacto con ellos haciendo todos los ajustes de los traslados de mi viaje y siempre respondieron a todas mis preguntas, brindándome información, consejos y sugerencias para mi mayor tranquilidad. Deposité en ellos la compra de, además de todos los tickets de trenes que use en todo el viaje, el boleto de avión que me llevó de un país en otro. Y todo fue un éxito.

Parque Lazienki
Parque Lazienki

En un primer momento pensé en optar por la opción más rápida (vuelo directo de Tallinn a Varsovia en LOT Airlines), pero aconsejada por Travel Xperience y con la intención de reducir la mayor cantidad de riesgos posibles a la hora de mandar mis piernas a la bodega, opté por Norwegian Airlines, una aerolínea con una excelente reputación en general y en particular en lo que respecta al transporte de sillas, y con un 100% de experiencias positivas en la agencia. Llevó un poco más de tiempo porque hice escala en Oslo, pero si volviera el tiempo atrás tomaría de nuevo la misma decisión. No puedo negar que la experiencia ayuda, pero después de haber viajado en unas cuantas aerolíneas me atrevería a decir que Norwegian fue la mejor de todas.
Si bien sumo a cada vuelo un gran volumen de insistencia de mi parte con el fin de garantizarme mi silla en la puerta del avión y su real cuidado para subirla y bajarla a la bodega, y esta vez tenía también el respaldo de Travel que constantemente hizo su aporte por su lado, es la primera aerolínea en la que no tengo que discutir con nadie por nada. Fue suficiente con aclarar qué tipo de asistencia precisaría, dar toda la información de la silla y listo.
Si les interesa tener su silla en la puerta del avión luego de aterrizar, recomiendo 2 cosas: 1- pedir en el check in que se coloque en la silla una etiqueta indicando que el destino final de la misma sea el del primer avión (no importa si en la realidad va a haber una escala, es mejor en cada aeropuerto etiquetarla para asegurar de esta forma que la silla no continuará viaje con las valijas)

2- unos 20 minutos antes del aterrizaje, rogarle a cualquier asistente de vuelo que avise inmediatamente luego del aterrizaje que en la bodega hay una silla de ruedas que debe ser subida a la puerta del avión. Con Norwegian no hubo que rogar y bastó con hablar.
Para mis días en Polonia conté para algunos paseos, traslados y alojamientos con otra excelente compañía que encontré alguna noche de insomnio. Accessible Poland Tours (http://www.accessibletour.pl/en/) es, como su nombre lo indica, una agencia turística que cuenta con transportes adaptados para silla de ruedas y a quienes se puede delegar la organización completa del viaje si así se quiere. En mi caso puntual, reservaron por mi hoteles (también en Cracovia), se encargaron de mi traslado desde el aeropuerto en Varsovia y hacia él en Cracovia, y del traslado a Treblinka. La persona de contacto se llama Margaret y arregla todo con absoluta eficiencia y responsabilidad. Recomiendo que si viajan en temporada alta organicen con tiempo, porque tienen muchísimo trabajo y a veces ofrecen, como alternativa, paseos con grupos ya conformados (particularmente no me gusta). Existe otra empresa de similares características con la cual tuve comunicación primero que se llama Poland Active (https://www.poland-active.com/en/) pero no concreté nada porque demoraron bastantes días en contestarme y cuando lo hicieron, ya estaba organizando todo con Margaret.
El hotel en el que me alojé se llama Mercure Warsaw Centru, el cual aparte de tener una muy buena ubicación es bastante cómodo y amplio para desplazarse en silla de ruedas. Y digo bastante porque, al menos en lo que respecta a mis comodidades, encontré un defecto en el baño y es que para entrar a la ducha hay un desnivel. Nada insalvable, pero tampoco ideal.

Baño de la habitación accesible del hotel
Baño de la habitación accesible del hotel

Otro punto a favor del hotel es que está en frente a un centro comercial muy grande y a unos 200 metros de la estación de tren, donde se puede cambiar plata en un cambio oficial (Kantor) las 24 horas.
El primer día hice un Free Walking Tour que ya había reservado en https://toursgratis.com/varsovia/free-tour-varsovia-imprescindible yendo hasta el punto de inicio en bus, sin ningún tipo de dificultad. Todos los buses tienen rampa con poca inclinación, el chofer siempre está dispuesto a colaborar y el interior es cómodo.

Parada del bus
Parada del bus

Me bajé del bus y mire hacia todos lados pensando por dónde iba a llegar arriba, al casco histórico, ya que lo único que veía a simple vista eran esas altísimas escaleras. Adelanto la respuesta para quienes vayan: entrando por esa puerta de vidrio, hay ascensor y escaleras mecánicas que te dejan exactamente en la Columna de Seguismundo, emblemático monumento del barrio viejo de Varsovia.

Casco histórico de Varsovia
Casco histórico de Varsovia

Durante un poco más de 2 horas y media recorrí cada rincón del casco viejo hasta finalizar en el Centro de Ciencias de Copérnico, museo en el cual las entradas se agotan volando y no había tenido la astucia de comprar con anticipación porque no tenía el itinerario pronto y lamentablemente me quedé con las ganas. Es perfectamente accesible para sillas de ruedas.
Luego del tour me dirigí al parque Lazienki, un parque en el que su inmensa cantidad de lagos y jardines botánicos ocupan 80 hectáreas y hacen de él el más grande de la ciudad. Vale la pena dedicarle unas horas para recorrerlo con tranquilidad, descansar y tomar un helado.

Parque Lazienki
Parque Lazienki

Al día siguiente fui, con el transporte de Accessible Poland, a Treblinka. Según tengo entendido, no hay transporte público para llegar, por lo que sí o sí debe irse con alguna empresa turística. Una vez allí, hay un museo no muy grande con rampa en la entrada y fácil circulación interior y, fuera de eso, todo el espacio es abierto y tiene muchísimos adoquines y caminos de piedra pero que con paciencia y mucho zigzag para buscar áreas de pasto se puede lograr.
Lo que quedaba del día lo use para conocer toda la zona a orillas del Río Vístula.

Río Vístula
Río Vístula

Volví al hotel en subte. Todas (o casi todas) las estaciones tienen ascensor para bajar y una vez ahí, cuando el subte llega se ve una separación considerable entre el mismo y el andén que parece imposible de traspasar, pero en la puerta del vagón hay un botón con un dibujo de una silla de ruedas que al apretarlo despliega un puente!

Entrada accesible a transporte
Entrada accesible a transporte urbano

En grandes líneas y en lo que a accesibilidad respecta, Varsovia es una ciudad en la que no encontré ninguna barrera.

Post escrito por Gabi

Si quieres conocer este gran viaje al completo pincha en los siguientes enlaces:

Conociendo Moscú en silla de ruedas

5 Días en San Petersburgo en silla de ruedas

Salvando los adoquines de Tallin y Helsilki

 

1 COMENTARIO

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